Recibido 15/08/02:
Estimado Osvaldo: como te había prometido te envío un par de poemas. Supongo que ya te lo deben de haber dicho, pero nunca está de más, esta es una herramienta realmente muy buena a la hora de ponerse a trabajar en esto de ser poeta.
Dirán algunos que le quita romanticismo a la tarea pero bueno, que allá se queden ellos escribiendo con lápiz en las servilletas de los bares, o haciendo planillas en hojas cuadriculadas, nosotros pertenecemos a otra generación ni más ni menos responsable, ni más ni menos sensible, ni más ni menos comprometida.
Al fin y al cabo la poesía nace del corazón, o del estómago, o... de donde sea, pero nunca he escuchado que a alguien le interese qué soporte ha usado el autor para escribirla.
En resumen, quiero agradecerte en mi nombre y en el de todos los que en algún lugar del planeta están usando RIMAR, el haber puesto a nuestro alcance este formidable producto, y el aporte que estás haciendo desde tu lugar a la poesía moderna.
Un abrazo desde Uruguay
Gerardo.CELEBREMOS Si de celebrar se trata pues entonces celebremos que son tiempos como estos cuando mucho se ha perdido de recrear objetivos de festejar argumentos de rescatar la alegría corazoneando hombre adentro de hacer nacer el milagro de navegar el intento de encender todas las llamas para combatir el frío si la esperanza desnuda pide a gritos un abrigo de reinventar los motivos para entender que podemos justificar por lo menos el haber sobrevivido porque aún estamos vivos pues entonces... celebremos !! LEGADO DE SUEÑOS Supongo que por vivir viviendo demasiado coleccionando "cosas" cuidando con empeño a un mundo tan "real" y equivocado es que encuentro al despertar un día, ya cansado en que me siento tan mal tan pobre, tan pequeño que los bienes que con tanto afán yo he conquistado ya no me pertenecen, acaso son mis dueños. Busqué el reconocimiento que da la "estabilidad" cuando pretendí ser "alguien" el cristal de la verdad me devolvió sin piedad una imagen de mi mismo cubierta por egoísmo sin alma , sin libertad. Buscando felicidad encontré mi crecimiento y descubrí en el momento que enfrenté mi soledad que la única propiedad que poseo son mis sueños. Es por eso que... como legado de vida a mis hermanos transformaré mis sueños en mágico alimento los sembraré en las ciudades y en los pequeños poblados los lanzaré como semillas a los vientos. Asumiré como deber sagrado asistir conscientemente a su nacimiento quiero verlos crecer, sentirlos realizados y dar paso luego a otra generación de nuevos sueños. Defenderé como al último bastión inconquistado el lugar de mis sueños, en esta vida de los embates crueles del desgano de hastíos, tedios, desazones y rutinas y así cuando la muerte clandestina se lleve mi alegría y sufrimiento quedarán algunos de mis sueños en la partida aun sin realizar pero viviendo.